AV
White Paper · Enología Aplicada · Baja California, México

Acidez Volátil
en Vinos Mexicanos

Un análisis sistémico de las causas estructurales de la AV elevada en vinos tintos de Baja California. Estudio de campo, dos modelos contrastados, diagnóstico multicausal.

Institución
ISVV — Université de Bordeaux
Trabajo de campo
2021 – 2022
Región
Baja California, México
Muestras
23 vinos · 6 bodegas
Patrick Richaud
Enólogo · Consultor · Autor
ISVV Bordeaux U. de Chile REMEVI CMB ES/EN/FR
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Autor

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PR
Patrick Richaud
Enólogo · Consultor · Formador · Escritor

Formación académica internacional en enología: Institut Polytechnique de Toulouse (Prépa DNO), ISVV — Université de Bordeaux (Titulación Técnica en Enología), y Universidad de Chile (Diplomado en Enología). Candidato admitido al Máster en Enología y Adaptación al Cambio Climático, Universidad de Salamanca.

Fundador de Mémora Vino (microbodega, México) y de REMEVI — Registro del Vino Mexicano, plataforma abierta de documentación sensorial basada en datos. Jurado en el Concours Mondial de Bruxelles. Autor de El vino que viene / The Wine to Come / Le vin à venir (2025, Amazon). Ribera del Duero Wine Educator & Ambassador (2026). Consultor enológico internacional desde 2018.

Análisis sensorial Vinificación Microbiología enológica Cambio climático Comunicación técnica ES / EN / FR
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Resumen

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Este estudio investiga las causas estructurales de los niveles elevados de acidez volátil (AV) observados en vinos tintos de Baja California, México. A partir de visitas de campo a 6 bodegas, 23 muestras analizadas, entrevistas con 8 profesionales y el análisis comparativo de dos modelos de producción contrastados, se demuestra que la AV elevada no es una fatalidad del clima árido ni del terroir, sino el resultado de una cadena productiva aún inmadura en sus prácticas técnicas, logísticas y analíticas.

El Modelo A (viticultura seca, vinificación artesanal sin control analítico) presentó valores de AV entre 1.10 y 1.50 g/L — por encima del límite OIV y con impacto sensorial medible. El Modelo B (enfoque sistémico, gestión integral de la fermentación) alcanzó 0.30–0.35 g/L, valores comparables a los mejores vinos europeos. La diferencia no es climática ni varietal: es de criterio técnico. Se identifican seis puntos críticos a lo largo de la cadena productiva y se propone el concepto de «AV silenciosa» — un marcador que no se manifiesta olfativamente pero deteriora la estructura táctil del vino.

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Contexto: La viticultura mexicana y el problema de la AV

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~30k
hectáreas de viñedos en 14 estados
70%
de la producción nacional en Baja California
150+
bodegas activas en Valle de Guadalupe
70–80%
de bodegas sin viñedos propios

México ha experimentado un auge notable en su producción vitivinícola durante la última década, con más de 1,500 medallas en concursos internacionales. Sin embargo, detrás de esta proyección se esconde una realidad heterogénea: ausencia de denominaciones de origen con rigor técnico, formación enológica limitada, prácticas empíricas extendidas y una estandarización relativa de estilos. Entre los defectos recurrentes, la acidez volátil destaca por su frecuencia e intensidad.

Contexto climático: Valle de Guadalupe durante vendimia

El clima mediterráneo semiárido de Valle de Guadalupe crea condiciones de riesgo microbiológico específicas durante la vendimia (agosto–octubre). Las temperaturas diurnas altas y la humedad moderada favorecen la proliferación de bacterias acéticas — pero el clima no es determinante por sí solo: es el detonador que amplifica los errores de proceso.

🌡
28–35°C
Temp. diurna promedio en vendimia
🌙
15–20°C
Rango térmico diurno/nocturno
💧
50–65%
Humedad relativa (HR) en cosecha
☀️
~2,100
GDD acumulados en la temporada
🌧
280 mm
Precipitación anual media
⚠️
>30°C
Umbral de activación de Acetobacter spp.

A 35°C, Acetobacter y Gluconobacter multiplican su velocidad de oxidación del etanol entre 2 y 4 veces respecto a 20°C. En ausencia de control térmico durante el transporte y la pre-fermentación, cada hora a temperatura ambiente es una ventana de contaminación activa.

Marco regulatorio comparado

Regulación Límite AV (g/L) Observación
OIV1.20Referencia internacional vinos tintos tranquilos
UE (Reg. 606/2009)1.20+0.06 g/L por grado alcohólico >12% vol.
EE.UU. (TTB)1.40Límite federal vinos tintos
México (NOM-199-SCFI-2017)2.0067% por encima del límite OIV — sin incentivo normativo al control

Umbrales sensoriales

Umbrales de percepción vs. límites regulatorios (g/L ácido acético)
Umbral olfativo
UC Davis / AWRI
0.6–0.9
Límite OIV / UE
1.20
Observado Modelo A
sin control analítico
1.10–1.50
Límite TTB (EE.UU.)
1.40
Límite NOM-199 (México)
2.00
Observado Modelo B
gestión sistémica
0.30–0.35
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Objetivo y Metodología

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Comprender las causas técnicas, logísticas y estructurales de los niveles elevados de acidez volátil en vinos tintos mexicanos, identificando los puntos críticos a lo largo de toda la cadena de producción — de la vendimia a la crianza — a través del estudio comparativo de dos modelos vitivinícolas contrastados.

Protocolo de campo (2021–2022)

6
bodegas visitadas, Baja California
23
muestras analizadas (barrica + terminado)
8
entrevistas: viñadores, enólogos, consultores
2
modelos de producción en estudio comparativo

Parámetros analíticos medidos: AV (método enzimático + titulométrico), azúcares residuales, pH, SO₂ libre y total, densidad, grado alcohólico. Parámetros de proceso documentados: tipo de levadura (LSA vs. indígenas), estrategia YAN, regulación térmica de fermentación, prácticas de higiene, logística vendimia-bodega, régimen de crianza. Muestras: tomadas tanto en fase de barrica como en vino terminado, para distinguir contribución de fermentación vs. crianza. Nombres de bodegas omitidos por confidencialidad; los datos son producto de observación directa.

Distribución de los 23 puntos de muestreo

Los 23 datos de AV observados se distribuyeron de la siguiente manera en rangos de interés enológico y regulatorio. Ningún dato individual se atribuye a una bodega específica; los rangos reflejan patrones observados en el conjunto del corpus.

Distribución AV — 23 muestras (g/L ácido acético)
<0.6
n=2
0.6–0.9
n=3
0.9–1.2
n=5
1.2–1.5
n=9
>1.5
n=4
Rango óptimo / excelencia Zona de alerta (próx. al umbral OIV) Defecto técnico (>1.2 g/L OIV) Defecto grave (>1.5 g/L)

El 57% de las muestras (13 de 23) superó el límite OIV de 1.2 g/L. Concentrar el análisis en los rangos de AV silenciosa (0.9–1.2 g/L) revela además que 5 vinos más presentaban deterioro táctil sin defecto olfativo evidente — elevando a 78% los vinos con algún grado de impacto por AV.

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Cadena de Puntos Críticos

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Cada eslabón de la cadena productiva genera o acumula acidez volátil. La AV observada en vino terminado es siempre la integral de múltiples factores — no el resultado de una causa única. El siguiente análisis identifica los seis puntos críticos con su nivel de riesgo observado en el contexto mexicano.

1. Viticultura — Fragmentación y objetivos divergentes Riesgo medio
70–80% de las bodegas no poseen viñedos. El viñador optimiza rendimiento (hasta 15 t/ha); el vinificador necesita sanidad y concentración. La vendimia se decide por logística o por lectura de °Brix, raramente por madurez fenólica medida.
Contribución AV: indirecta — condiciona la materia prima
2. Vendimia y transporte — Desconexión técnica y logística Riesgo alto
Cosechas frecuentes entre 10h y 14h a temperaturas de hasta 35°C. Decisión por °Brix y criterio subjetivo; madurez fenólica raramente analizada. Transporte de 30 min a 3 h sin control térmico.
+0.05 – +0.20 g/L
3. Fermentación alcohólica — La ventana microbiológica Riesgo alto
Uso frecuente de levaduras indígenas sin caracterización previa. Las levaduras del género Hanseniaspora/Kloeckera, dominantes en las primeras 24–48h, son productoras naturales de ácido acético vía la vía PDC/ALD. Cinéticas lentas por YAN subóptimo crean una ventana prolongada de exposición al oxígeno.
+0.10 – +0.40 g/L
4. Fermentación maloláctica — Manejo insuficiente Riesgo medio
FML espontánea sin monitoreo. Inoculación de O. oeni sin ajuste de SO₂ libre previo. Poblaciones heterofermentativas mal controladas pueden generar ácido acético adicional a partir de azúcares residuales (hexosas y pentosas).
+0.02 – +0.15 g/L
5. Higiene y SO₂ — El eslabón olvidado Riesgo medio
SO₂ libre raramente monitorizado con continuidad. Bodegas con equipamiento antiguo acumulan biofilms de Acetobacter. El SO₂ actúa como barrera antioxidante y antimicrobiana solo si se ajusta en función del pH real del vino — praxis ausente en la mayoría de los casos observados.
+0.03 – +0.12 g/L (acumulativo)
6. Crianza — Fase de consolidación o de degradación Riesgo bajo (con buena entrada)
La barrica no genera AV si el vino entra en condiciones correctas. Sin embargo, en ausencia de control de ullaje y SO₂ insuficiente, la crianza puede amplificar defectos preexistentes. Los vinos que entran con AV de 0.8 g/L pueden salir con 1.2–1.4 g/L sin intervención.
+0.0 – +0.6 g/L (variable según manejo)
Nota técnica: YAN y su rol real en la AV

El nitrógeno asimilable por levaduras (YAN) tiene un rol indirecto, no causal directo, en la generación de AV. Niveles de YAN subóptimos ralentizan las cinéticas de S. cerevisiae — extendiendo la ventana de coexistencia con bacterias acéticas y con levaduras apiculadas (Hanseniaspora/Kloeckera). Son estas últimas las que producen ácido acético de forma significativa vía la ruta PDC→ALD.

Un diagnóstico que reduzca la AV alta a «YAN deficiente» es científicamente incorrecto: los verdaderos agentes son microbiológicos (Acetobacter, Gluconobacter, levaduras apiculadas) y se controlan con gestión de higiene, temperatura y SO₂ — no exclusivamente con suplementación nitrogenada. La corrección de YAN es necesaria pero no suficiente.

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Dos Modelos: El Mismo Terroir, Resultados Opuestos

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El estudio comparativo reveló la diferencia más importante del corpus: dos productores en la misma región, con variedades similares y clima idéntico, obtienen resultados radicalmente opuestos. Esto refuta la hipótesis climática como factor determinante y sitúa la gestión técnica como variable crítica.

Modelo A — Artisanal
Viticultura seca · Sin control analítico
1.10–1.50 g/L
Vendimia diurna sin temperatura controlada
Levaduras indígenas sin caracterización
Sin monitoreo de YAN ni suplementación
FML espontánea sin control
SO₂ libre no monitoreado
Calidad del terroir: buena. AV: defecto técnico.
Modelo B — Sistémico
Gestión integral · Control analítico completo
0.30–0.35 g/L
Vendimia nocturna o madrugada (<18°C)
LSA seleccionadas + protocolo de inoculación
Análisis YAN + suplementación calculada
FML inoculada con timing y SO₂ ajustado
SO₂ libre monitorizado en función del pH
Calidad del terroir: comparable. AV: excelencia.
«La diferencia entre 1.50 y 0.35 g/L de ácido acético no es de clima, ni de variedad, ni de inversión en equipamiento. Es de criterio técnico.»
Patrick Richaud — ISVV Bordeaux, 2022
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El Concepto de «AV Silenciosa»

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Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la identificación de un patrón de deterioro sensorial que no activa las señales olfativas convencionales. Lo denomino «AV silenciosa»: un estado en el que la acidez volátil, aunque por debajo del umbral olfativo de percepción del ácido acético (0.6–0.9 g/L) o apenas sobre él, produce alteraciones táctiles detectables en boca que escapan al panelista entrenado en un análisis de copa estático.

Descriptores sensoriales de la AV silenciosa

Ataque
Sequedad prematura. Sensación de astringencia que no corresponde al perfil tánico del vino.
Mitad de boca
Falta de cohesión. El vino se «parte»: los componentes aromáticos y tánicos no integran. Volumen reducido o aplastado.
Final
Amargura retronasal persistente que permanece varios segundos después de deglutir. Ausencia de fruta limpia en la retronasal.
Evolución en copa
El vino mejora brevemente con aireación (20–30 min) pero pierde estructura a los 45–60 min. La AV silenciosa agota el vino.
Por qué el olfato falla
El acetato de etilo tiene umbral olfativo más bajo (100–150 mg/L). En vinos con AV 0.9–1.2 g/L sin exceso de acetato de etilo, solo la evaluación táctil prolongada revela el defecto.
Detección correcta
Evaluación táctil consciente (>45 seg). Comparativa del mismo vino a 0, 20 y 45 minutos de aireación. Análisis paralelo de la textura en boca vs. perfil aromático.

La «AV silenciosa» tiene implicaciones directas para la evaluación en concurso: un vino con 1.1 g/L de AV puede puntuar bien en una cata rápida y ser percibido como defectuoso en una comida con maridaje. Este desfase perpetúa la normalización del defecto.

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Análisis Crítico: Por qué Persiste el Problema

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La AV elevada en vinos mexicanos no persiste por falta de recursos económicos ni por imposibilidad técnica. El Modelo B demuestra que, dentro del mismo contexto climático y económico, es perfectamente posible producir vinos con AV de 0.30–0.35 g/L. El problema persiste por razones estructurales y culturales que se refuerzan mutuamente.

Los tres factores sistémicos

1. Normalización regulatoria. La NOM-199 (2.0 g/L) elimina el incentivo legal para controlar la AV. Sin sanción normativa, el defecto deja de ser percibido como tal — especialmente cuando el umbral olfativo de muchos enólogos locales no está calibrado en torno a los estándares OIV.

2. Fragmentación de la cadena de valor. La separación estructural entre viñador y vinificador crea una zona de nadie donde nadie asume responsabilidad sobre la calidad de la materia prima. Sin contratos de calidad basados en indicadores técnicos medibles, el incentivo del viñador es el rendimiento.

3. Diagnóstico monocausal y pensamiento lineal. La tendencia a atribuir la AV a una sola causa (el clima, el calor, la uva) impide un diagnóstico multicausal riguroso. La AV observada en vino terminado es siempre la suma de múltiples contribuciones a lo largo de toda la cadena.

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Limitaciones del Estudio

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Todo estudio de campo tiene condicionantes que el rigor académico exige declarar. Las siguientes limitaciones no invalidan las conclusiones — son elementos de calibración para su interpretación correcta.

Tamaño muestral: 23 muestras de 6 bodegas no constituyen una muestra estadísticamente representativa de la totalidad de la producción de Baja California (~150 bodegas activas). Los patrones identificados son cualitativos y orientativos, no estadísticamente generalizables sin replicación a mayor escala.

Datos individuales no publicados: Por acuerdo de confidencialidad con las bodegas participantes, no se publican datos individuales por bodega. Los rangos reportados reflejan patrones observados en el conjunto, no perfiles individuales.

Período de estudio: Los datos corresponden a vendimias 2021 y 2022. El contexto climático de esos años puede diferir de otros años. La tendencia a largo plazo es hacia el incremento del riesgo, dado el calentamiento documentado en el Valle.

Sesgo de selección: Las bodegas participantes mostraron disposición a colaborar, lo que puede implicar un sesgo hacia productores más reflexivos sobre su práctica. Los resultados del Modelo A podrían ser más benignos que la media real del sector.

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Recomendaciones Operativas

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Las siguientes recomendaciones se dirigen a productores, enólogos consultores y responsables técnicos. Están priorizadas por impacto sobre la AV final, ordenadas por punto de intervención en la cadena. El criterio no es el costo — el control de AV es técnica y económicamente accesible — sino la palanca de cambio más directa.

R-01

Implementar vendimia nocturna o en madrugada

Cosechar entre las 2:00 y las 7:00 AM, con temperatura de uva inferior a 18°C. La reducción térmica durante la vendimia es la intervención con mayor impacto/inversión de todo el proceso: no requiere equipo adicional — solo organización logística.

R-02

Dominar la microbiología y la cinética fermentativa

El riesgo microbiológico primario de AV en fermentación no viene de S. cerevisiae sino de las levaduras apiculadas (Hanseniaspora/Kloeckera) que dominan las primeras 24–48h. La estrategia correcta incluye: análisis de YAN antes de vendimia, selección informada de LSA, inoculación en momento óptimo y regulación térmica en fase inicial.

R-03

Instalar el monitoreo de SO₂ libre como protocolo permanente

El SO₂ libre actúa como barrera antimicrobiana solo en su forma molecular, cuya proporción depende del pH. A pH 3.6 se necesita el doble que a pH 3.3. Monitoreo quincenal durante crianza ajustado por pH real — no por dosis genérica. Puede realizarse en bodega con equipamiento básico (método Ripper, <€50/análisis).

R-04

Introducir contratos de calidad con indicadores técnicos

Formalizar la relación viñador-bodega en torno a indicadores técnicos medibles: sanidad de racimo, pH de hollejo, °Brix en función de madurez fenólica real, estimación de YAN. Crear incentivos económicos vinculados a calidad técnica, no solo a rendimiento. Este paso requiere formación técnica — no inversión en infraestructura.

R-05

Instalar el análisis de AV como protocolo básico de bodega

La barrera real para el control de AV en México no es económica — es cultural y educativa. Un análisis de AV cuesta entre 80 y 200 MXN en un laboratorio regional; muchas bodegas prestan este servicio. Aún más: la determinación básica de AV puede realizarse en bodega con conocimiento técnico básico y equipo simple. El problema no es el precio: es la ausencia de la práctica como estándar.

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REMEVI y el Cambio Climático como Amplificador

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El Registro del Vino Mexicano (REMEVI) es una plataforma de documentación sensorial de base de datos abierta que fundé para construir, por primera vez, un corpus sistemático de datos sensoriales sobre vinos mexicanos. La problemática de la AV es uno de los patrones más recurrentes en las evaluaciones almacenadas.

Valle de Guadalupe ha registrado un aumento de temperatura media de ~0.8–1.2°C en los últimos 30 años. El cambio climático amplifica el problema de la AV sobre una cadena productiva ya vulnerable.

REMEVI cumple una función estratégica: documentación sistemática de perfiles sensoriales del vino mexicano para identificar tendencias, correlacionar condiciones de añada con perfiles de defecto, y generar evidencia de la evolución del problema de AV bajo calentamiento progresivo.

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Bibliografía

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AWRI. (2020). Volatile acidity in wine. Technical Review, 246.
Bisson, L. F. (1999). Stuck and sluggish fermentations. Am. J. Enol. Vitic., 50(1), 107–119.
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Drysdale, G. S. & Fleet, G. H. (1988). Acetic acid bacteria in winemaking. Am. J. Enol. Vitic., 39(2), 143–154.
Fleet, G. H. (2003). Yeast interactions and wine flavour. Int. J. Food Microbiol., 86(1–2), 11–22.
NOM-199-SCFI-2017. Bebidas alcohólicas — Especificaciones y métodos de prueba. DOF, México.
OIV (2022). International Code of Oenological Practices. Paris.
Ribéreau-Gayon, P. et al. (2006). Handbook of Enology, Vol. 1 (2nd ed.). Wiley.
Richaud, P. (2022). Acidité volatile dans les vins mexicains. ISVV — Université de Bordeaux.
Richaud, P. (2025). El vino que viene / The Wine to Come / Le vin à venir. Amazon KDP.
Waterhouse, A. L., Sacks, G. L. & Jeffery, D. W. (2016). Understanding Wine Chemistry. Wiley-Blackwell.